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Castro
tenía la barba negra y abundante, Kennedy resultaba electo presidente,
la publicidad se hacía en Madison Avenue, la revista era Graphis,
la fuente era Helvética, en esos años Dicken Castro abrió
su estudio de arquitectura y diseño gráfico. Desde entonces
su oficio profesional y docente a estado presente en la vida del pais.
Un quehacer que nutre del asombro y las ganas de vivir, de las quince
piscinas diarias corridas a buen paso y del café oloroso que
no falta nunca, de la conversación, del cine, de la literatura,
la historia del arte y la poesía, de los sabores de la comida
y de la luz que el dia depare.
También del silencio, de los libros, del blanco y del negro.
De la admiración por la austeridad o la exhuberancia.Han pasado
ya ocho décadas de vida fundidas con imágenes y formas
y largas cuatro de certezas dichas en las aulas, en su oficina o en
su casa con la palabra, el dibujo y el ejemplo.
Keep walking, Maestro.
Orlando Beltrán
Universidad Nacional
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Revista
proyectodiseño #7, 1997
El universo gráfico de Dicken Castro
Hijo de una mujer con alma de arquitecto, creció
con anhelo de serlo. El diseño gráfico fue una afición,
durante esa carrera, de la que se enamoró mientras se especializaba
en Holanda; cuando regresó de allí, abrió la primera
oficina de diseño gráfico en Colombia. Tuvo en Machu Pichu
una de las experiencias más intensas de su vida, en la que siempre
ha diseñado con dedicación y confianza absoluta en su
trabajo. Sin restar importancia a su trabajo arquitectónico,
PD rinde con esta crónica un homenaje a la faceta gráfica
de este Maestro.
"Desde niño estuve enamorado de la belleza. Soy hijo menor
de una familia numerosa y muy pequeño me interesé por
la literatura y toda clase de arte. En un principio, no tanto por la
pintura o la escultura porque en ese entonces la formación sobre
tales temas era muy difícil de conseguir. Mi papá era
médico y literato; tenía una excelente biblioteca pero,
que yo recuerde, sólo dos libros ilustrados. Eran tomos muy bellos,
uno de platos y vasijas griegas y el otro una revista que se llamaba
"Conferances" donde se publicaban artículos de actualidad
en París. Pero aparte de eso no había nada más
y por ello no conté con el privilegio de ver mucha pintura, escultura
o construcción al principio de mi niñez".
Dos intelectuales antioqueños y un pequeño novato
"Sin embargo más adelante las cosas cambiaron. Mi mamá
era una persona con una educación que no llegaba sino hasta tercero
de primaria, pero las mujeres de Antioquia se educan solas. Además,
con la ayuda de mi papá, ella llegó a tener una enorme
capacidad crítica hacia el tratamiento del espacio. Tenía
alma de arquitecto. Construía y arreglaba casas (incluso un día
construyó una clínica en el segundo piso de nuestra casa!)
Aparte de esta introducción 'inconsciente' en la arquitectura,
existieron dos persona que me mostraron más de frente su panorama.
En mi casa se reunían con frecuencia intelectuales y gente importante
para la región antioqueña. Uno de ellos era el arquitecto
Felix Mejía. El recibía revistas y publicaciones de arquitectura
que me dejaba ver. Le sorprendía que un niños de siete
años se interesara tanto por todo eso. El otro fue Ignacio Gómez
Jaramillo, quien viajó a Europa y desde allí me mandaba
libros e información. Así descubrí que quería
ser arquitecto y fui creciendo con ese anhelo."
"Estudié en la Universidad Nacional, después hice
un pos-tgrado en la Universidad de Oregon (EEUU) y más tarde
me especialicé en Rotterdam (Holanda) en Planeamiento Urbano.
El diseño gráfico vino luego, fué una afición
alterna que nació mientras estudiaba arquitectura. Mi entrenamiento,
basado en la observación y la lectura sobre temas de diseño
gráfico en países como Suiza, Alemania y Holanda, me enamoró
de esa disciplina aún más.
Es así como, cuando llegué de Europa a principios de la
década de los sesenta, decidí abrir la primera oficina
de diseño gráfico en Colombia."
Un nadador en Machu Pichu
"Yo no salí del país por la situación adversa;
desde antes de terminar la carrera estaba interesado en irme pues tenía,
y he tenido siempre, muchas ganas de aprender y ver cosas de culturas
diferentes (es que viajar es otro de mis grandes hobbies). Además,
para un arquitecto graduado resultaba más fácil posicionarse
si tenía conexiones en el extranjero. Eramos muy pocos y trabajábamos
maravillosamente."
"Y tengo una anécdota sobre mis travesías: durante
los primeros años de mi carrera fui nadador, es más recorrí
América nadando y participé en muchos campeonatos. En
el primero de esos viajes al exterior fui al Perú y de pronto
me encontré en Machu Pichu. Me dije: -si esto es lo que siento
aquí ¿cómo será en el resto del mundo?-
Eso despertó como nunca mi espíritu viajero, a tal punto
que no volví a experimentar lo que sentí en ese rincón
de los Andes. Ni siquiera el Partenón o el Japón despertaron
de nuevo esa mágica sensación. Jamás."
La primera oficina de diseño gráfico en Colombia
"Al llegar de Europa el diseño gráfico era para mi
paralelo a la arquitectura. Lo hacía casi como hobbie. Pero entonces
algunas empresas empezaron a interesarse por símbolos y logotipos
que las identificaran o por su identidad corporativa. Otras necesitaban
diagramar revistas, libros, periódicos y señalización.
Las posibilidades en el campo eran enormes y decidí montar mi
oficina, así tuve la suerte de ser pionero en todos esos campos.
Poco después apareció David Consuegra quien venía
de graduarse en Yale; no había más diseñadores
gráficos en el país como tales, él era el único."
"En esa época yo no me podía llamar diseñador
gráfico (porque no tenía título) pero crecí
con esa profesión en Colombia. La estuve enseñando durante
25 años en la Universidad Nacional siempre como diseñador
gráfico, no como arquitecto."
La cesta para el Papa y dos famosas monedas
"Entre mis diseños existen muchos con los que gozo, como
las dos monedas que he hecho; me emociona verlas pasar de mano en mano
entre la gente. Sin embargo, dentro de la obra gráfica considero
el símbolo del Congreso Eucarístico mi más significativa
realización. Cuando me encargaron hacerlo no sabía nada
de simbología cristiana y estuve pensando durante meses; hablé
con sacerdotes e historiadores, con gente experta en el tema. Pero no
encontré nada que me convenciera, hasta el día en que
invitamos a almorzar a nuestra casa a un sacerdote que ha tenido mucha
influencia en nuestra familia. Durante la conversación hablamos
sobre cómo los primitivos cristianos "llamaban a comunión"
con una cesta de pescado y, de repente, yo le dije ! ahí está!
La idea me surgió y la dibujé de inmediato. Fue muy emocionante.
Asó nació el símbolo del Congreso Eucarístico
Mundial, que era muy importante porque el Papa- Pablo VI- venía
por primera vez a América y no había salido nunca del
Vaticano. Para mi fue algo absolutamente trascendental."
Milton Glaser, Paul Rand, Marta Granados, Carlos Duque...
"Entre los diseñadores gráficos internacionales admiro
a Milton Glaser, una persona universal siempre pendiente de apreciar
respuestas. También me encanta el inglés Paul Rand. Tal
vez él inspiró mi estilo de diseño; estudiaba primer
año de arquitectura cuando me encontré con un bellísimo
libro suyo. En inglés, un señor llamado Paul Rand. Entonces
no tenía ida alguna de ese idioma, así que me puse a leerlo
a punta de diccionario. Por fortuna era muy corto. Al terminar me encontré
con una sorpresa: ¡la traducción en español! Lo
sufrí tanto que llegó a lo más profundo del corazón.
Esos son mis dos ídolos, aunque adema´s me sorprende el
cubanos Félix Beltrán (Promotor del diseño gráfico
en tiempos de la revolución cubana), quien vive en México.
A nivel nacional aprecio a Marta Ganados por su obra y a Carlos Duque
por su generosidad y por ser un profesional a carta cabal. David Consuegra
es un 'sacerdote' de la profesión, siempre preocupado por expandir
el conocimiento."
Diseñadores
gráficos de ayer y de hoy
"Pienso que antes era más fácil sobresalir, porque
había menos talentos y pocas herramientas para hacer diseño
gráfico (ahora éstas son muchas y aquellos innumerables).
Y hoy... es como un ejercicio que nos ponía a hacer un profesor
en la escuela. Nos entregaba rocas y plastilina para esculpir. La solución
que se producía en roca era siempre mejor que la que se lograba
con la plastilina (porque uno podía hacer muchas cosas con plastilina
y pocas cosas con la roca). Esto ilustra lo que pasa en la actualidad:
uno tiene tantos medios a su alcance que se confunde, como con las familias
tipográficas que antaño eran 24 y ya pasan de 400."
Las grandes tendencias gráficas afectan los trabajos
"Han existido y existirán siempre. El diseño gráfico
desgraciadamente o afortunadamente está sujeto a la influencia
de muchas cosas, en especial la moda y el arte. Entre los 60s y 70s,
por ejemplo, era un diseño donde la geometría dominaba
las expresiones, el mismo surrealismo. Otras influencias vienen del
comercio, de los intereses de la gente e incluso de la respuesta del
diseñador gráfico ante tales expectativas según
su propia experiencia."
"La forma en que me entero o como me influencian las tendencias
es inconsciente y sobre eso tengo otra anécdota: Hubo una exposición
de decoración y nos reunieron a una serie de diseñadores,
decoradores y demás. Le preguntaban a cada uno: 'bueno ¿y
ahora el azul, está de moda?... !De eso no tengo ni idea! Ni
me preocupa ni me ha preocupado para trabajar. Lo que hago lo hago lo
mejor posible. Nada más."
Diseñando con la dedicación de un monje
"Fuera del hecho de ser pionero, creo que la gente confía
en mi. He practicado la arquitectura y el diseño gráfico
(y más de este último) con la vehemencia y la dedicación
de un monje. Puede sonar pretencioso pero nunca me ha interesado cuanto
me van a pagar sino qué puedo hacer (y si puedo hacerlo "muy
bueno! sino se puede así !qué pereza!) Creo que la calidad
de compromiso da confianza a la gente. De cualquier manera me complace
haber hecho escuela, trasmitiendo a todas las personas que han trabajado
en mi estudio algo de lo que sé. Ellos me llaman "maestro"
y me agrada, sobre todo porque muchos de ellos han hecho buenas cosas."
Realización e insatisfacción
"Hay momentos en que me siento totalmente realizado, en que digo
que llegué a una solución. Sin embargo (y me pasa tanto
en diseño gráfico como en arquitectura) veo una hoja blanca
y es lo más asustador que puedo tener en frente: me hace preguntarme:
"y bien, dónde está lo que se supone que sé?"
Por lo general soy una persona segura, pero en esos instantes me invade
una desconfianza total."
El secreto de la relación 'Dicken-cliente'
"Siempre ha sido difícil. Los recién egresados piensan
que tengo la sartén por el mango pero no es así. En nuestro
medio todos creen saber arquitectura, o asumen que saben diseño
gráfico y entonces comienzan a decir: 'quite esa letra de ahí...,
por qué ese rojo allá..' Cuando eso me sucede, con confianza
absoluta en el trabajo que voy a presentar digo: 'vea, aquí está
su solución, usted me llamó porque yo sé de la
materia, entonces recíbala así'. Lógicamente acepto
sugerencias. Esa confianza es la que tengo en mi mismo y se la trasmito
a mi cliente."
Lo que los diseñadores actuales no tienen
"Les falta una gran instrucción en humanidades, un bagaje
de imágenes que les permita absorber la cultura. Por eso me encanta
viajar: para enriquecerme con todo lo que encuentro en en cualquier
parte a la que voy. Ellos tienen que aprender a observar. Parece que
al salir del bachillerato la televisión les ha arrebatado el
arte de la observación; han olvidado ver 'la pantalla gigante
del mundo entero'. Se limitan a una.. pantallita. No quiero decir que
la televisión sea mala, pero los enfrenta influencia exóticas,
extranjeras, que no tienen nada que ver con ellos, cuando aún
no se han dejado afectar de lo propio."
La escuela colombiana de diseño gráfico
"Pienso que hay buenas escuelas. Pocas pero muy buenas. Por desgracia
el campo se está tornando facilista, en especial con respecto
al diseño por computador. Gracias a él personas que ayer
eran negadas para hacer diseño, por carecer de habilidad manual,
de pronto se les 'aparece la virgen' y pueden hacer cosas perfectas
y terminadas.. pero no por eso buenas."
"Y -qué tristeza!- la gente empieza pensar que diseño
gráfico es eso: hacer cosas bien terminadas; coger tipografía
por aquí, millones de colores por allá y listo. Facilísimo.
Eso se ha proyectado a las escuelas de diseño gráfico.
Hacer una escuela de diseño gráfico es bueno, pero difícil.
El computador es una herramienta maravillosa, más no deja de
ser una herramienta. El genio y esplendor 'deben' venir del diseñador."
"También me preocupa este asunto de la universalización;
lograr un diseño con identidad nacional enfrentados como estamos
a la 'aldea global' va a ser muy duro. Empero, pienso que sólo
buscando nuestras raíces seremos capaces de mostrar algo sobresaliente
en el gran océano de la comunicación actual. Todo porque
el mundo entero tiene que buscar referentes cotidianos para vencer la
universalidad y esa 'sosera' que ella produce. Por supuesto está
el otro peligro, el de caer en un folclorismo cursi."
América latina y el auge del diseño gráfico
"Tiene mucho que ver con la demanda. Hace unos años no había
en la región competencia empresarial. Ahora las empresas saben
que el diseño gráfico es una extraordinaria manera de
comunicar identidad, y esa conciencia contribuye a que el diseño
gráfico se valore y se desarrolle más cada día.
En la zona existen muchos que sobresalen y que están trabajando
en ese sentido: en Argentina está Shakespeare, en México
Germán Montalvo, también en el Brasil hay varios nombres
destacados. Y algo más al respecto: cuando el Banco de Bogotá
cambió su símbolo por última vez invitó,
para hacerlo, a diseñadores españoles a quienes pagaron
100 millones de pesos por su trabajo. Muchos tildaron eso de absurdo,
pero muestra la importancia que tiene (para esa empresa y muchas otras
en el mundo) el diseño gráfico en el posicionamiento de
productos y servicios."
Lo que
más disfruta al diseñar...
"Cuando aparece en la pantalla, la palabra 'eureka' "
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