Proyectodiseño es la primera revista de diseño en Colombia Realiza anualmente el premio Lápiz de Acero y el DDD Directorio de Diseño noticias novedades Welcome to proyectodiseño first magazine specialized in design made in Colombia Organizes the Steel Pencil Award and de DDD Design Directory, design news

Internet y sensibilidad

El verdadero oficio del web master es ser compositor.

Hace unos días me preguntó una amiga economista cómo podía evaluar una página web para atender una solicitud de su jefe. Después de citarle algunos gruesos tratados sobre la materia, me pidió que le diera unos parámetros sencillos, fáciles de entender. Entonces recordé mis tiempos de estudiante de arquitectura y vi cómo perfectamente podía aplicar tres principios básicos que permiten asimilar y juzgar las obras arquitectónicas.
Palabra más, palabra menos, le respondí: debes tener en cuenta tres aspectos: la estructura, la funcionalidad y el lenguaje.

Estructura
Es la forma como está armada la página o el portal, la suma de sus partes y las relaciones entre ellas. De una buena construcción digital depende que la página sea sólida, segura, consistente, que vincule correctamente, que no se caiga, que abra rápido y se navegue con agilidad, que se pueda consultar en cualquier computador promedio y desde cualquier navegador comercial.

Cada día internet estimula la aparición de nuevas herramientas digitales que los diseñadores y programadores deben dominar para mantenerse vigentes. Así, las buenas páginas tienen detrás una gran inversión en talento, innovación, experimentación y tecnología. Pero una buena estructura, por sí sola, no garantiza resultados.

Funcionalidad
Es la forma como la página permite que se navegue por ella. Uno de los atributos de una buena página o portal es lo que Guillermo Santos, director de tecnología de El Tiempo, ha llamado la “intuitividad”. Consiste en que cualquier persona con conocimientos básicos de internet pueda recorrer la página o el portal de manera intuitiva, casi espontánea, sin requerir un manual de instrucciones o un curso avanzado, como sucede cuando se cambia de marca de celular. La navegación debe ser clara, obvia, para que la persona sepa en todo momento dónde se encuentra, para dónde va y cómo regresa a una pantalla anterior.

Parte de lo funcional es la buena “lecturabilidad” que facilita la comprensión de los contenidos mediante fuentes y tamaños de texto apropiados, manejo prudente de la densidad de información, fondos descansados y mesura en el empleo de adornos que distraen más que aportar. Si además los textos son breves, organizados y bien escritos, esa consideración con el lector –que no se da con frecuencia–, aportará una mayor funcionalidad.

El lenguaje
Todo oficio y todo arte exige el dominio de una técnica para poder expresarse. Pero ese es sólo el primer paso. Hace poco más de una década, cuando miles y miles de empresas en el mundo comenzaron su presencia en la red, hubo una demanda desaforada de diseñadores y programadores que las atendieran. Como era un oficio nuevo, los pioneros tenían que aprender una técnica que apenas estaba en proceso de invención, y tanto creadores como clientes se daban por satisfechos al ver sus páginas “colgadas” en internet, sin importar el manejo del lenguaje; tan solo estructura y funcionalidad. Además, la abundancia de efectos digitales tenía deslumbrado a todo el mundo. Esa primera etapa ya pasó y ahora las empresas no sólo buscan informar o interactuar, sino seducir y comunicar en todo el sentido de la palabra. Y es aquí donde el lenguaje cobra importancia.

Para saber si una página maneja un lenguaje apropiado, no hay que cuestionarse si está construida en html o en Flash. Hay preguntas más subjetivas, y por lo tanto más difíciles de responder: ¿La página engancha al visitante desde el primer momento? ¿Impacta? ¿Se parece a la empresa, al servicio o al producto que anuncia? ¿Representa bien los valores y principios de la entidad que la respalda? ¿Genera sentimiento de pertenencia en sus públicos de interés? ¿Gusta? ¿Se entiende? ¿Confunde? ¿Trasciende?
Como sucede en la música, conocer la escala y tocar correctamente el instrumento no garantizan ser compositor. El verdadero oficio del webmaster es ser compositor, ni siquiera intérprete. Y es en ese campo donde hay más debilidad. La técnica es más fácil de aprender que el dominio del lenguaje. Pero los tres aspectos, construcción, funcionalidad y lenguaje, son igualmente necesarios.

Tal vez el avance de la tecnología y del conocimiento logren poner los dos primeros al alcance de todo el mundo. De hecho, hay programas muy sencillos que permiten a cualquier persona construir y publicar su propia página. Lo que es más improbable es que la tecnología y el conocimiento logren explicar las emociones y las conexiones invisibles que establecemos al relacionarnos con una entidad, una comunidad, un producto, un servicio, una campaña o simplemente con una persona a través de su página web. Ese sigue siendo un campo exclusivo para la sensibilidad y el talento. Por fortuna.

.jfmachado@machadoymolina.com

 
webmaster@proyectod.com
Diag. 87#25-42 of 303, Bogotá - Colombia. TEL (571) 6226637, FAX (571)5331048,
Copyright © 2005 por Grupo D Ltda. Todos los derechos reservados. All rights reserved. Todas las marcas registradas son propiedad de la compañía respectiva o de Grupo D Ltda. All trademarks are owned by the respective company or by Grupo D Ltda.