Miércoles, 22 de febrero 2017

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Colombia / 03.nov.2016 / Espacio

Consejos para fotografiar obras arquitectónicas

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Como en cualquier especialidad de la fotografía, hay aspectos técnicos, estéticos y comunicacionales que hay que tener en cuenta, ya que cada cual busca resaltar un aspecto determinado. En el caso de la fotografía arquitectónica, lo que se busca es acentuar lo mejor de una obra arquitectónica, su innovación y detalles significativos. Teniendo en cuenta las exigencias de este tipo de fotografía, aquí te traemos algunos consejos para hacer unas buenas tomas a nivel profesional.

El equipo

Una cámara profesional o semi profesional sería la mejor opción para capturar obras arquitectónicas. No nos cerramos a las cámaras réflex, ya que en el mercado hay unos excelentes equipos mirrorless. Lo importante es que tenga opciones manuales para que puedas tener mayor control en la imagen.

Ahora pensemos en los accesorios. Lo primero que hay que tener presente es tener un trípode, de modo que podamos manejar el encuadre, o nivelar si tenemos una burbuja guía en la zapata. En caso de que necesites usar largas exposiciones, ya sea en interiores o porque haces la toma de noche, el trípode te ayudará a que tu imagen no quede trepidada.

En cuanto a los objetivos, es recomendable usar un estándar o un angular. El teleobjetivo sería una opción en caso de querer capturar algún detalle de difícil acceso.

Por último, hay que recordar que trabajaremos con luz natural, apuntando hacia el cielo y lidiando con vidrios, por lo que un filtro polarizador sería de gran ayuda.

 

Cuida la perspectiva

La clave en la fotografía arquitectónica es ser fiel a la realidad. Por eso, la perspectiva es muy importante, ya que alterar las líneas que componen la obra pueden convertirla en algo totalmente distinto. Procura entonces mantener la cámara horizontal, siempre manteniendo perfectamente alineado el horizonte en la imagen.

También ten en cuenta la calidad del objetivo angular y disparar tu cámara desde una buena distancia, ya que estos por naturaleza pueden distorsionar. Si no cuentas con suficiente espacio, un objetivo descentrable puede ser una buena opción para corregir la perspectiva.

 

El contexto y la presencia humana

Las ciudades son para vivirlas y por ello no podemos concebir una obra arquitectónica sin la presencia humana. Procura incluir elementos que sugieran la presencia humana o la presencia directa, natural de personas, sin que estén posando para la foto.

El entorno también es importante. Por eso las edificaciones circundantes, las zonas verdes, faroles, calles, semáforos, entre otros elementos urbanos, permiten contextualizar la obra, dándonos una idea del sector en el que queda, los servicios disponibles y contrasta con otras propuestas arquitectónicas, mostrando lo innovador que puede ser.

Capturar detalles destacables es importante, como pasillos, puertas, ventanas, texturas y espacios que sean interesantes. En este caso es importante resaltar los elementos que son diferenciadores e innovadores.

Por último, el consejo más importante: aprovecha la luz, juega con ella, entiéndela, permite que interactúe con la obra arquitectónica. Recuerda que más que los elementos, es esta la materia prima de la fotografía.

Por: Zona Cinco