Viernes, 18 de agosto 2017

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Colombia / 03.Jul.2015 / Gráfica

Laureada

Arutza Rico Onzaga

por:

Dada su trayectoria a la cabeza de p576 durante más de una década, Arutza Rico Onzaga es una de las diseñadoras más notables en Colombia. Habla pausadamente y mueve las manos como intentando enfocar mejor las palabras para describir su trabajo, el mismo con el que ha ganado en cinco oportunidades la Communication Arts Competition, seis el Premio Lápiz de Acero y con el cual ha representado tres veces al país en la Bienal Iberoamericana de Diseño.

Se graduó de diseño gráfico en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y estudió dos semestres de literatura en la Universidad Javeriana, camino que retomó recientemente como pasión a través de Árbol Adentro, un blog en el que publica textos bajo la lupa del diseño. Su manera de diseñar desborda la producción de una pieza específica, y abarca aspectos capaces no sólo de poner a prueba su personalidad y la de su estudio, sino de redefinir la industria gráfica desde la comunicación.

¿Por qué decidió empezar a trabajar de manera independiente?
Recuerdo que de los cuatro años que estuve en Lowe, dos estuve repitiéndole a mi director creativo que me quería independizar. Supongo que esto tiene que ver con que uno quiere hacer lo que más le gusta, a su manera. En ese momento no tenía afinidad con otras oficinas colombianas, no admiraba el trabajo de ninguna, prácticamente no existían los estudios de diseño, había agencias de publicidad que tenían talleres o unidades de negocio que se encargaban de lo que saliera de diseño, pero no eran especializadas. Había personas reconocidas y muy buenas, pero no estudios. Una vez que tomé la decisión, quise que la fortaleza de mi estudio fuera el diseño; nos preocupamos mucho por la excelencia de nuestros trabajos.

 ¿Y qué rescata de su experiencia previa?
Sobre todo la metodología de una agencia de publicidad, porque implica pensar en un concepto. Tal vez por eso los diseños de la oficina son lo que son. Por ejemplo, expresamos las ideas no sólo con visuales sino con texto, se trabaja con estrategias, se hacen briefs.

Si bien tiene esa ‘metodología de agencia’, ¿qué hace particular el funcionamiento de p576?
Una gran particularidad es que todo el equipo es de diseñadores gráficos y que cada uno gestiona de principio a fin cada proyecto. Adicionalmente, la compenetración con el cliente es vital, si no la hay, los proyectos suelen ser más difíciles. El don de gentes, el gusto por relacionarse con las personas es fundamental en el oficio en este estudio.

Las personas piensan que diseñar es solamente entrar a la computadora, tener unos conocimientos y una sensibilidad estética, eso es una parte importante, pero ser diseñador implica hoy en día y en particular en p576, una cantidad de aptitudes adicionales.

 ¿Y qué implica diseñar un proyecto en su estudio?
Saber cómo llevar y gestionar un proyecto. Voy a explicar los pasos de manera rápida: primero hay que saber pedir la información, hablar con el cliente y hacerle las preguntas adecuadas para poder orientar correctamente el trabajo. Después hay que generar un concepto y trasladarlo a una expresión visual que sea impactante, auténtica y apropiada. Aquí viene la fase de presentar lo que hicimos al cliente, explicarle qué hicimos, por qué le conviene y luego de eso, si tuvimos la aprobación, hay que producirlo, porque hasta este punto, vamos en una idea. Un diseñador que trabaje en este estudio desarrolla muchas cualidades además de la sensibilidad estética.

«Las personas piensan que diseñar es solamente entrar a la computadora, tener unos conocimientos y una sensibilidad estética»

¿Cómo conforma su equipo?
En primer lugar reviso portafolios, busco que sean sorprendentes. Me llegan portafolios todas las semanas, de todas partes. No podría decir exactamente qué me sorprende porque entonces ya no me sorprendería, parte de la sorpresa es no saber, como con los regalos. Lo segundo, es la afinidad. El equipo ahora mismo está conformado por tres profesionales y compartimos un espacio íntimo, así que nos tenemos que caer bien, entender. Busco personas responsables, independientes, capaces de generar todo el proyecto. Hay a quienes eso no les gusta y prefieren tener un ejecutivo para dedicarse sólo a diseñar. Es otra forma de concebir la profesión. Personalmente, creo que esta manera de conformar el equipo es muy enriquecedora porque permite ver un proyecto de principio a fin, y desarrollar muchas capacidades.

Lleva once años con su estudio, ¿cómo ha evolucionado durante este tiempo?
Hoy tenemos clientes más grandes que manejan otros presupuestos, este tipo de proyectos implica una comunicación constante. También siento que ahora tenemos una responsabilidad con el diseño en Colombia. Queremos seguir siendo una inspiración positiva para los jóvenes diseñadores.

 p576 ha sido nominado, premiado y reseñado en distintas ocasiones, ¿qué piensa sobre este tipo de reconocimientos?
Creo que como me formé en una agencia y una de las estrategias fundamentales de la publicidad es la participación en premios, incorporé eso como en una especie de chip. Me gusta que otros diseñadores a quienes admiro, juzguen mi trabajo. Al principio lo hacía por eso, pero hay que reconocer también que gracias a las publicaciones, los premios o las exposiciones, me han contactado algunos clientes. Siento además que de alguna manera, hay un respeto por parte de mis colegas. No es fácil ganar, cada vez hay más gente haciendo buen diseño. El tema de las convocatorias y premios es súper personal, hay oficinas que nunca participan en concursos y que yo admiro enormemente.

Habla de piezas de comunicación y no de piezas de diseño, ¿por qué?
Porque el diseño es una herramienta, pero lo que hacemos en p576 es comunicación. Identificamos y aclaramos con los clientes lo que se dirá puntualmente sobre su marca. Claro que desarrollamos piezas de diseño, pero también proponemos por ejemplo, maneras de contestar el teléfono, protocolos para vender un producto, acciones que puede tomar la marca para llegar a un significado. Finalmente, sí hacemos diseño, pero es diseño de comunicación, no diseño entendido como ‘te hacemos un logo o una tipografía y ya está’.

¿Qué tan fácil es hacerle caer en cuenta a los clientes esto?
Cada vez es más fácil porque ahora lo entienden más. A medida que les preguntamos se dan cuenta de sus vacíos en estrategia y comunicación. Al principio, por ejemplo, suelen pensar que necesitan un empaque para café, pero después descubren que la pregunta fundamental está en cómo ese empaque de café va a construir la marca en el pensamiento y corazón de las personas.

 Los clientes están más abiertos a estas propuestas, pero ¿qué piensa del mercado del diseño en Colombia?
En principio veo que ha crecido porque hay más demanda y oferta, los empresarios están buscando y demuestran interés por el diseño, y creo que hay más diseñadores. Esto también tiene que ver con Internet, todos tenemos más acceso a la información y así, muchas más oportunidades de demostrar el talento. Pero también siento que hay una coyuntura económica favorable en Colombia y en Latinoamérica, no creo que eso tenga que ver necesariamente con un boom del diseño, sino con la economía en general, que es transversal y se expresa en todos los sectores.

Y en ese escenario favorable, ¿qué falta por mejorar?
Sigo pensando que hay un déficit en la parte estatal a nivel de diseño. Es fundamental que la gente entienda la señalización de la ciudad, que pueda leer el mapa del transporte público, etc., creo que estamos un poco atrasados en eso. Hay que reconocer que gracias al crecimiento de la industria gastronómica en Bogotá el diseño ha avanzado mucho. Hay propuestas muy atractivas, pero a nivel público me parece que hace falta bastante.

 ¿Qué tipo de proyectos hace y cuáles preferiría no hacer?
Mejor hablar de lo que prefiero para trabajar: me encanta el arte y la cultura porque hay una sensibilidad especial en esos temas, también me gusta trabajar en cosas que ayuden a la sociedad. Me encantaría, y lo he dicho cien mil veces, trabajar con la Alcaldía de Bogotá. Ayudar a que Bogotá sea un lugar mejor gracias a una planeación estratégica de su estética.

Después de convertirse en mamá, ¿hubo algún cambio en su proceso creativo?
Sí, aunque no sé qué en específico, pero creería que está relacionado con volver a entender el mundo como un niño. Una de las grandes bendiciones que se tiene con un hijo, es volver a la infancia. Un mundo increíble, absolutamente creativo. Me encanta ver las ideas de Martín, como procesa, como juega. Él hace unas composiciones que para mí son una locura porque son muy expresivas y no están sesgadas por la rigidez de lo que se ha aprendido. Son composiciones armónicas y diferentes. Su nivel gráfico me hace tolerante hacia otro tipo de expresiones. Y claro, evidentemente me enseñó a ser más eficiente en la utilización del tiempo.

«Sigo pensando que hay un déficit en la parte estatal a nivel de diseño» 

¿Qué nutre su proceso creativo?
Bailo danza contemporánea y free jazz cada semana. Llevo ya casi un año bailando y eso me ha abierto las puertas de la creatividad de una manera increíble. No entiendo cómo, pero pasa. Últimamente veo muchos videos musicales, estoy enamorada de la onda callejera. También leo mucho, ahora mismo estoy con La vida y la muerte me están desgastando. Siempre tengo la Communication Arts y Creative Review. En el estudio hacemos el ejercicio de leer siempre un artículo de alguna publicación y exponerlo. Voy a todas las exposiciones mayores de la Biblioteca Luis Ángel Arango, a las ferias de arte y visito el Museo Botero y la Casa de la Moneda, sus colecciones me encantan.